
La discusión sobre la definición de la norma técnica de TV Digital lleva un buen tiempo ocupando páginas en diarios, revistas y blogs. Existen argumentos en favor de una u otra alternativa y -según nos cuentan- las diferencias técnicas cada día serían menores.
La decisión parece ser compleja. El Gobierno la ha aplazado por lo menos tres veces y hoy nos enteramos en Medios Digitales que dificilmente sea resuelta a la brevedad. ¿Por qué? Aparentemente ha ganado la tesis que es necesario discutir primero sobre algo que ha tenido muy poca discusión pública y que, en mi opinión, es infinitamente más importante: el modelo regulatorio de la TV en Chile.
Si bien esto suena rimbombante y puede parecer ultra abstracto, tiene una serie de consencuencias prácticas en a lo menos los siguientes tres aspectos: contenidos, titularidad de los medios y concentración del espectro televisivo.
Y si lo enunciado hoy por el Ministro Vidal es cierto, la próxima semana ingresarán al Congreso Nacional dos proyectos de ley: uno sobre televisión digital y otro sobre televisión nacional (o pública), que precisamente debieran tocar estos puntos. En esta seguidilla de post intentaremos hacer una breve aproximación a ellos, comenzando por el más preocupante: la concentración del espectro televisivo.
El espectro radioeléctrico: las concesiones de televisión.
Los canales de televisión abierta en Chile se pueden distinguir en aquellos que tienen una concesión de uso del espectro radioeléctrico de carácter indefinido y aquellos que tienen que renovarla cada 25 años.
En la primera categoría se encuentran las señales de los canales históricos creados por ley (UCVTV, UCTV, TVN y, en teoría, la señal de la Universidad de Chile) y las concesiones otorgadas antes de 1992 (Chilevisión, Megavisión y REDTV).
En la segunda categoría se encuentra todos los canales y concesiones otorgadas con posterioridad a esa fecha (imaginos que ARTV y varios canales regionales).
Lo anterior significa que casi la totalidad de los grandes operadores de televisión abierta que hoy operan en Chile gozan de una concesión indefinida sobre el espectro radioeléctrico que les permite soñar con la eternidad, sueño que afortunamente se ve amenazado con la llegada de la TVD. Expliquemos por qué.
La TVD supone la optimización en la utilización del espectro radioeléctrico: en la banda donde hoy sólo cabe una señal de TV, mañana podrán caber hasta seis señales (o canales, si lo prefiere), con contenidos totalmente diferenciados. Esto supone cambiar el régimen actual de concesiones para efectos de re-distribuir el espectro que actualmente está concentrado en muy pocos operadores y consecuencia de ello, poner fin a las concesiones eternas.
Este es lejos uno de los puntos más resistidos por los actuales operadores y, conforme señala El Mostrador, objeto de profundas diferencias al interior del Gobierno. Al respecto, la Asociación Nacional de Televisión (ANATEL) habría argumentado que intentar arrebatar las concesiones indefinidas a sus asociados es equivalente a la expropiación de un derecho de propiedad, argumento que ha sido rebetido tanto por la Subsecretaría de Telecomunicaciones y por el Consejo Nacional de Televisión.
Habrá que esperar hasta que los proyectos de ley anunciados por el Ministro Vidal ingresen al Congreso Nacional para saber de primera fuente qué visión primó: aquella más abierta a la desconcentración del principal medio de comunicación en Chile, cuya tasa de penetración alcanza el 95% de la población y que en el caso de la TV abierta, está controlada por muy pocas manos (una señal pública autónoma, dos vinculadas a la iglesia católica, dos a empresarios de derecha y una última de capitales mexicanos) o aquella que les hace el favor de mantener un rentable status quo.
Estaremos atentos.
Obviamente, simenon.cl funciona con WordPress y muchos más obvio que todo está licenciado con
creative commons.chile. Template Simenon, gentileza de la Oficina de Asuntos Graficos
Pese a que el aumento de las concesiones es un objetivo muy noble que en teoría hace aumentar la cantidad de puntos de vista y la oferta en la TV abierta, la verdad es que hacer tele es uno de los negocios más caros que existen, más aún si se considera que la imagen en la TV digital va a ser mejor que la que tenemos hoy en la TV análoga (por lo que las cartulinas pegadas en los sets se van a notar).
O sea, que aunque ofrecieran 1000 concesiones, probablemente no tengamos 1000 canales, porque no va a haber tanta gente dispuesta a poner un canal de TV (al final, igual todos se rigen por el rating para juntar plata).
Probablemente lo que sí podría tener éxito son los canales regionales o comunales, como existen hoy a través del cable… pero difícilmente nacionales nuevas.
También me parece obvio que las reglas de los canales tradicionales van a tener que cambiar… es impresentable lo de las concesiones indefinidas (aunque igual es feo quitar algo que ya se entregó).
Me parece que tocas el punto más importante y al cual todos hacen el quite. Yo te puedo aportar un poco más de leña al fuego: quedarnos meses o años discutiendo qué hacer con las concesiones ilimitadas es casi tan irrelevante como el tema de la norma técnica, y en la medida en que el tiempo avanza, cada vez más irrelevante.
Que se queden con las concesiones actuales y monten sobre ellas la tecnología mejor (ISDB-T). Mientras, el país puede ir hacia un modelo acorde con la ‘internetización’ de toda la tecnología, la solución natural es ir hacia una Internet inalámbrica gratuita, sobre la cual los usuarios puedan acceder a televisión pública a voluntad, en baja, media o alta resolución según deseen. La tecnología necesaria ya existe (4G/LTE y IP multicasting) y el espectro electromagnético (UHF) también.
He escuchado mucho el argumento de más canales de TV, menos concentración. Pero mi memoria algo guarda del comienzo de la televisión privada a principios de los 90, en ese entonces Mega, Canal 2 y Red fueron los que dieron el salto. Pero siempre quedó disponible la frecuencia UHF. En esa época se hablaba que se llenaría de canales, pero hasta hoy sobrevive a duras penas el 22, el reciente 54 y uno que no tengo idea que es por ahi por el 34. A lo que voy es que desde el punto de vista de más canales, menos concentración, la posibilidad siempre ha existido. Pero nadie hizo la inversión excepto los anteriores.
Será que el nuevo panorama es másvoluntarismo, que una verdadera realidad comercial? porque que si vamos a tener 25 canales digitales, al menos 20 van a tener que ser subsidiados para sobrevivir a la lógica actual del negocio de TV. Esto a la luz de lo que ha pasado con la frecuencia UHF en los últimos 18 año.
… interesante Rodrigo la reflexión sobre la subvención. El ejemplo de TVN es tan patético, la calidad de contenidos guarda -salvo excepciones- tan poca relación con un rol social… y ahora que todos podemos ver contenidos producidos por -por ejemplo- la BBC, el contraste se nota aún más.
No comparto lo que dice Cony, toda vez que el acceso a la tecnología permite que la oferta no esté condicionada por la necesidad de calidad superficial, si no por el discurso que se está haciendo. Las mejores obras del cine Dogma por ejemplo se hicieron con equipos caseros que hoy son baratísimos. La alta definición es una trampa de los fabricantes, pero a pesar de ese invento, la producción de contenidos audiovisuales es cada vez más barata incluso para HD. Además, la paquetización del transporte y la modulación digital hacen que sea mucho más barata la transmisión digital que la transmisión analógica. Eso es lo que tiene aterrado al oligopolio de la televisión hoy.
Por lo demás, los televisores móviles digitales ya los vende Claro y Telefónica en cada esquina, el iPhone es un perfecto televisor, capaz de sintonizar una cantidad ilimitada de canales sobre la red IP en modo 3G. Y como no hemos solucionado el tema del transporte público de señales, se lo estamos dando en bandeja a las telefónicas, que le cobrarán a cada usuario por el acceso al espectro.
Pero por suerte, la TV analógica aún es abierta y gratis, y lo seguirá siendo perpetuamente (en Chile no hay fecha definida para apagar la transmisión analógica), aunque sea con un pequeño grupo de medios de comunicación y plagado de avisaje.
@cony: Toda la razón, pero todavía no hablamos aquí de aumentar el número de canales, recién estamos hablando de poner fin a las concesiones indefinidas y con ello ampliar el número de concesiones disponibles en el espectro radioeléctrico, que por sí es un bien escasísimo (lo será menos cuando se digitalice, pero seguirá siendo un bien escaso). En todo caso, la concesión es un derecho de uso, esencialmente temporal. Los canales nunca han sido “dueños” de las señales sólo están “autorizados” a usarla.
@micronauta1: claro que podríamos dar un salto tecnológico mucho mayor al que se está dando, como el que planteas, pero nuevamente (como en otros temas) los tomadores de decisiones por muy preparados que estén no están dispuestos a llevar la vanguardia tan lejos.
@Rodrigo: Los subsidios son el nervio doloroso de esta discusión. Se viene post especial sobre el tema pero adelanto mi posición: sin subsidios no va a pasar nada, tendremos la misma tv actual sólo que en HD.
@Micronauta2: Una de las opciones que se ha discutido es tercerizar el transporte de las señales, entregándosela a los actuales prestadores de servicios de telecomunicaciones para que ellos las “arrienden” a los “dueños” de algún canal.
Gracias por sus interesantes comentarios.
.-
Yo estoy en desacuerdo a la television digital.
Se que será un futuro obligado por que es solo un negocio más… o comprar una tele con la norma o comprar un decodificador, que convierta la norma digital en NTSC.
Pero a mi no me gusta la idea de sacrificar tiempo por calidad de imagen.
Yo soy de concepción, la señal VHF tiene un desfase desde el emisor de 1 segundo. La señal VHF que transmitida via coaxial tiene 2 segundos de desfase desde el emisor.
La transmision digital por decodificador entrega 2 segundos adicionales a los anteriores.
Quiere decir la señal digital desfasa la transmision en 4 segundos, producto del proceso de codificación.
Osea si tenemos 2 televisores, uno contectado a una antena VHF y otro conectado a un decodificador digital.
En el tv1 diraan “HOLA”
y en la tv con decodificador, escucharemos el mismo “HOLA” pero 3 segundos después.
Un ejemplo bastante fánatico pero clarificador:
El partido de chile con argentina en el estadio nacional.
en la radio gritaron el gol de Fabian Orellana 5 segundos antes que la jugada del gol fuera transmitida por tv digital.
Ni un brillo.